





La profesora de la cátedra Morfología Visual nos cuenta...Hace algunos años que, en
Los círculos son parte y testigo de cada individuo y de la humanidad misma. Pensemos en los primeros dibujos que esbozamos cuando éramos pequeños ¿se acuerdan de aquellos círculos a los que agregábamos cuatro rayos y decíamos “ésta es mamá”? O bien reflexionemos sobre todo lo que vemos…lo hacemos a través de nuestros ojos, ¿no son acaso nuestras pupilas formas mandálicas? Y ..¿cuál es la parte más pequeña que nos constituye como seres humanos? La célula, que también posee esta forma. Y ¿lo más enorme que podemos percibir? El universo, nuestro sistema solar, nuestro planeta…Todos estos ejemplos tienen forma de mandala. Estamos rodeados de ejemplos, una telaraña, una margarita, un copo de nieve visto con microscopio, etc.
Carl Jung, psicólogo discípulo de S. Freud, descubrió que en diferentes culturas, como la cultura maya, la inca, utilizaban círculos como calendarios, en sus danzas, en su cosmovisión, como en la rueda medicinal de los nativos de América del Norte, o más aún los típicos mandalas tibetanos que eran utilizados para meditar y alcanzar el nirvana. C. Jung las llamó “formas arquetípicas” y descubrió en los mandalas un poder revelador: el punto central desde el que emergen y al que confluyen todos los elementos compositivos del mandala representa el Yo mismo, el punto más profundo del ser.
Mediante la elaboración de mandalas se ejercita el uso de ambos hemisferios cerebrales y su integración. En general, se utiliza más el izquierdo que corresponde a la razón, que el derecho, que corresponde la emoción .Al pintar mandalas se integran los dos hemisferios, a la vez que mejora la coordinación y la concentración y está probado que su práctica disminuye la agresividad entre los alumnos.
Es posible entonces, más allá de la búsqueda estética encontrar un modo de comunicación, en el que cada alumno encuentre su esencia individual, que le permite conocerse más y en ésta situación permitir que se abra el corazón y desde ése lugar establecer un vínculo afectivo que perdurará hasta última clase del año y más aún.
ANA BOULÁN
LIC. EN ARTES VISUALES




SÓLO EL AMOR CONVIERTE EN MILAGRO AL BARRO
“…debes amar
la arcilla que va en tus manos,
debes amar
su arena hasta la locura…
y si no,
no lo emprendas que será en vano:
sólo el amor alumbra lo que perdura,
sólo el amor
convierte en milagro el barro…”
Silvio Rodríguez
¿Qué podemos agregar? si en las palabras de Silvio Rodríguez (cantautor cubano) se nos revela el secreto: todo el arte es un acto de amor y ¿ que tiene el barro que lo hace tan mágico? Cómo de ese trozo de arcilla gris, sin gracia y sin una forma que nos sugiera “algo”, se pueden crear piezas tan expresivas, llenas de significados y emociones? Sólo hay que intentarlo, volver a la experiencia infantil de modelar barro, de jugar con él.
Es ésta la razón que me impulsa desde hace unos años a tener una experiencia con la cerámica: “sólo el amor engendra la maravilla". Esta experiencia que deja su huella en el patio de lectura de nuestra querida escuela cuando año tras año agregamos una placa o un trocito de arcilla cocida y, entre todos, vamos construyendo un mural escultórico que no sabemos si alguna vez se dará por concluído.
Prof. Ana Boulán

